¿TENÉIS UNA CARPETA CONJUNTA?

No.

Cuando nos conocimos él ya tenía a su copy y yo a mi arte. Pero los dos trabajamos en la misma agencia y en un proyecto puntual coincidimos y… surgió.

Y los dos nos enamoramos como dos becarios que se conocen en su primera agencia y planean una gran carpeta compartida y un futuro lleno de premios.

Mis textos, en sus imágenes, se acoplaban como si nunca antes hubieran sido tratados; y en sus composiciones, mis titulares de compra esto y te llevas lo otro sonaron como auténticos claims de marca.

Y sí, los dos sabíamos que estaba mal, que esta aventura creativa era un trucho que no llevaba a ningún sitio. Además él tenía con su excopy una carpeta en común que debía mantener. Pero cuando quisimos parar, ya era tarde, señora.

Por todo esto, aún no tenemos un portfolio en común. Y por todo esto, estamos buscando un nidito de amor a las buenas ideas donde construirlo.

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